Ene 26
La caída del cabello es un problema que afecta a cada vez un sector mayor de la población. Hasta ahora se han puesto en marcha numerosos procedimientos para combatirlo; el último es el tratamiento láser capilar.
Los beneficios de la técnica del láser siguen aumentando y en esta ocasión se aplican a la caída del pelo. Esta tecnología láser de baja frecuencia combina diodos infrarrojos de última generación con concentrados de nanoesferas y queratina, ampollas que revitalizan el cabello.
Una de las ventajas de esta nueva fórmula es que ni es agresiva ni tiene contraindicaciones y no sólo frena la caída del cabello sino que además favorece el crecimiento del mismo.
El cepillo láser combinado con los diodos infrarrojos provoca calor de manera muy localizada y es este calor el que reactiva el flujo sanguíneo alrededor de la raíz del cabello provocando que éste tenga a su alcance las propiedades químicas necesarias para desarrollar su crecimiento.
La aplicación de este tratamiento capilar es sencilla. Debe utilizarse de manera continua en periodos de cuatro meses; tres de tratamiento y uno de descanso para que el organismo no se habitúe a los efectos del tratamiento capilar.
El éxito está garantizado en el 87% de los casos; lo único que hay que recordar es que una vez que se empiecen a notar los resultado no debe producirse una sobreexposición al láser, ya que esto podría ser perjudicial para la salud del cuero cabelludo.
Ene 25
Es un clásico. Nunca se está conforme con lo que se tiene; por eso aquellas personas que tienen el cabello liso desearían tenerlo rizado y viceversa. Los productos de belleza existentes hoy en día hacen que eso no sea complicado y la plancha, el cepillo y el secador se utilizan de forma indiscriminada para cambiar el estado del cabello.
El problema es que cualquier técnica para alisar el cabello le quita belleza, brillo y suavidad si no se tiene el debido cuidado. Para evitar que el pelo se vuelva seco y quebradizo es imprescindible nutrirlo aproximadamente cada quince días; aún con más frecuencia si se utilizan técnicas de alisado que lo castiguen.
Una mascara de nutrición aplicada durante quince minutos devuelve al cabello su brillo inicial y, en el caso de que éste esté muy castigado, esto se puede complementar con la aplicación de silicona en las puntas.
El secreto para reducir la agresividad de los tratamientos químicos es, en resumen, incrementar la hidratación. Esto puede hacerse de forma natural a través de tratamientos caseros o mediante el tratamiento capilar basado en el proceso láser de la hiper-hidratación, conocido como hidroqueratinización fotónica y consistente en la reposición de nutrientes perdidos por técnicas como el cepillado excesivo.
Mientras se toma la decisión de optar por una opción u otra es recomendable seguir pequeños consejos como combinar shampoo, acondicionador y mascarilla, variar a menudo los productos para lavar el cabello o envolverlo con papel de aluminio tras la ducha durante 20 minutos. Sencillos trucos que contrarrestan la acción de esos tratamientos que permiten convertir, eso sí, un pelo liso en uno rizado o viceversa.